Una oración in tres partes
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Inspirado en Isaías Parte I Porque conoces la pena y la ira, querido Dios, escucha nuestros sollozos por los niños y las niñas abusados y rechazados por aquéllos en quienes confían; por las niñas y las mujeres violadas por los hombres, por las esposas educadas para someterse y sacrifícarse hasta que sus espíritus mueren; por los muchachos y hombres tratados como objetos por los esposos educados para creer que no son seres espirituales a menos que dominen a mujeres, niños y niñas. Escucha nuestra indignación hacia padres, familiares, pastores, líderes de la iglesia, profesores, mentores y consejeros que se han aprovechado de aquéllos bajo su cuidado. Oh Dios de la pena y en la ira, Conforta, conforta a tu pueblo. No nos abandones. Parte II Porque eres el Dios eterno, Creador del universo danos nueva vida; que todo esté completo, quita la vergüenza, acaba con la avaricia, rescátanos de nuestras relaciones pecaminosas y muéstranos cómo amar. Oh Dios eterno, Creador del mundo entero, déjanos saber que somos tuyos. Parte III Porque tú eres el Dios del orden ¡Ilumínanos! ¡Ilumínanos! Y posa tu Espíritu sobre nosotros y nosotras Que llueva rectitud para hasta la selva de nuestra rebeldía, podamos florecer Siembra la justicia en la tierra como lo prometiste, sin romper la espiga maltrada; En los brazos de tu gracia, acógenos, En las aguas profundas o en el fuego abrasador condúcenos con piedad No nos dejes a la deriva y perdidos. Amén, Amén, Amén.
Por Joyce Munro |

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