Desde el abismo
|
Líder: ¡Escucha mi oración, oh Señor! Déja que mi clamor venga hacia ti. Grupo: Desde el abismo Te he llamado, oh Señor. Líder: Muchas veces me han perseguido desde mi juventud. Grupo: No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia. Líder: Mi corazón ha sido pistoteado como la yerba se ha marchitado. Grupo: En verdad, olvido comer mi pan. Porque con la fuerza de mis lamentos, mis huesos se adhieren a mi carne. Líder: Despierta, he llegado a ser como un pájaro solitario en el techo de una casa. Grupo: Desde mi juventud me han perseguido muchas veces. Mas no prevalecieron contra mí. Líder: Deja que mis acusadores se vistan de deshonor, y permíteles cubrirse con su propia vegüenza como un manto. Grupo: Con mi boca agradeceré abundantemente al Señor; Y en medio de muchos lo alabaré. Porque el Señor está a la diestra de los necesitados; Para salvarlos de los que juzgan sus almas.
Recopilación de Ann Campbell, Salmo 102: 1-2, 4-5; 109: 29-31; 129: 1-2; 130:1. |

Share